Nosotros

Historia

El epónimo del Instituto Progreso se debe al Sr. Obispo Alfredo Galindo y Mendoza, primer Obispo de Tijuana, quien quiso que su nombre representara a la gente de esta región, pujante de trabajo, de PROGRESO.

Su origen y fundación se debe a la petición del Dr. Esteban Ramírez Ramos, deseoso de que en Tijuana existiera una institución educativa donde el educando, además de recibir una formación académica, se le cultivara su espíritu, los valores morales y se le fomentaran las tradiciones patrias; hizo la solicitud a la congregación de las Hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón; fue concedida al enviar cinco hermanas.

La Madre Rosa María Hernández como primera directora. El Instituto Progreso abrió sus puertas el 1º de septiembre de 1957 con Jardín de niños, Primaria y Carrera Comercial. Posteriormente, en 1961 comenzó con Secundaria y en 1995 con Preparatoria.

“HONOR, CIENCIA Y VIRTUD”

HONOR

Es el noble y profundo sentimiento de dignidad que todo ser humano posee, por el solo hecho de existir, pero se cultiva por medio de un auténtico amor así mismo y a los demás, significa la promoción de la dignidad del hombre en cualquier situación que éste se encuentre.

CIENCIA

La excelencia académica, el amor a la verdad al servicio del bien común. Es buscar la SABIDURIA de DIOS, como guía segura para la vida.

VIRTUD

Es la actitud constante de la persona a obrar por el BIEN y evitar el mal. ES OPTAR POR LA VIDA, renunciando a todo aquello que lleve a la muerte.

Congregación

La Congregación de Carmelitas del Sagrado Corazón es fundada el 24 de diciembre de 1904 en Atotonilco el Alto, Jalisco, México, por la madre María Luisa Josefa de la Peña Navarro, del Santísimo Sacramento.

Nuestro Carisma, don del Espíritu al Instituto, es hacer presente proféticamente al mundo la experiencia contemplativa de Dios Padre providente, bondadoso y misericordioso.

Madre Luisita

La Madre Luisita quien experimentó la bondad y el amor del Padre nació el 21 de junio de 1866 en Atotonilco el Alto, Jalisco, México. Hija de grandes hacendados, acostumbrada a la forma de vida que le daba su condición social, salió de sí misma y se acercó a los menos favorecidos y los amó con corazón de madre, acompañándolos en su experiencia de Dios.

Su matrimonio a los escasos 16 años con el Dr. Don Zacarías Pascual Rojas Santoscoy le dio una visión amplia y realista de la vida y la impulsó más al servicio de los necesitados. Catorce años de matrimonio sin hijos, pero fecundos en la entrega hacia los desprotegidos, los llevó a ser llamados “Padres de los pobres”.

Don Zacarías Pascual Rojas y Doña Luisa de la Peña de Rojas, tuvieron la iniciativa de fundar el Hospital del Sagrado Corazón junto con la Conferencia de San Vicente y contagiaron su entusiasmo al pueblo de Atotonilco el Alto, Jalisco.

Al poco tiempo de la muerte del Dr. Zacarías Pascual, Doña Luisa inició, con cinco mujeres, lo que ahora es la Congregación, continuando con la atención a los enfermos. Además, siguió atenta a la inspiración del Espíritu y a las necesidades que la rodeaban, por eso en noviembre de 1905, recibe el colegio del Sagrado Corazón, que es el primero en el Instituto, y donde germina la pastoral educativa para acompañar integralmente a la niñez.

Madre Luisita luego de un caminar de fe y confianza en Dios, varias fundaciones en México y Estados Unidos, se encuentra con Dios Padre el día 11 de febrero de 1937.